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Diploma Universitario en Actualización para Bibliotecarios/as escolares

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¿Cómo gestionar una biblioteca escolar en tiempos de tanta digitalización y virtualidad?

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* Opción 2: 8 pagos mensuales (segundo pago en junio)

Contacto WhatsApp: 11.6.373.5184 o info@12ntes.com.ar
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Especificaciones

SKU: bibliotecarios Categoría:

Descripción

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Días
Horas
Minutos
Segundos

Clase 1 – 22 de mayo
Clase Introducción

Clase 2 – 5 de junio
La formación de lectores de literatura en la escuela. Mila Cañón / Marianela Valdivia

Clase 3 – 19 de junio
El libro álbum: aproximaciones y abordajes posibles. M.Marcela Ramírez

Clase 4 – 3 de julio
Colecciones literarias infantiles y bibliodiversidad . M. Eugenia Costa

Primer trabajo práctico – 2 de agosto

Clase 5 – 7 de agosto
Leer y escribir para aprender Ciencias Sociales. Alina Larramendy

Primer foro: Entre 20 de agosto y 5 de septiembre.

Clase 6 – 21 de agosto
Leer y escribir para aprender Ciencias Naturales. Christian Beri

Clase 7 – 4 de septiembre
Leer, escribir y estudiar en la era de las pantallas. Flora Perelman

Clase 8 – 18 de septiembre
Gestión de colecciones. Preservación documental. Mónica Pené

Clase 9 – 23 de octubre
Biblioteca escolar, memoria y comunidad. Edgardo Civallero

Segundo trabajo práctico – 8 de noviembre

Segundo Foro: Del 26 de noviembre al 18 de diciembre

Presentación de trabajo final – 31 de marzo de 2022.

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Diploma Universitario de 8 meses mediante videoconferencia y clases grabadas.

El presente diploma plantea un recorrido que abordará distintas temáticas para una actualización destinada a favorecer mejores prácticas en la gestión del trabajo en las bibliotecas escolares. En este trayecto, el acento estará puesto en la dimensión pedagógica de la tarea, ya que se parte de concebir a la biblioteca como un ente pedagógico, como organismo educativo, sin descuidar los demás aspectos referidos al lugar que las y los bibliotecarios cumplen hoy en una sociedad sustentada en la información y el conocimiento. Estamos de acuerdo con Silvia Castrillón (2012) en que, en la búsqueda de un sentido para la biblioteca escolar y  de una manera de pensarla -si se quiere también de un modelo- se trata  de concebir los modos de hacer, en la escuela, a través de prácticas que no establezcan una especialización dicotómica de papeles entre biblioteca y aula “en la que la biblioteca no parece jugar un papel esencial que incida de manera efectiva en los procesos educativos; ni el aula se vuelva referente real para la conformación de colecciones y servicios bibliotecarios.” (Castillón S. 2012 p. 11). 

Pensamos un modelo de gestión institucional donde, lejos de esa realidad ya por todos conocida donde ‘el aula hace unas cosas y la biblioteca otras’, ésta se convierta en un organismo vivo -el verdadero “corazón de la escuela” -más allá de cualquier slogan- con verdadero peso y capacidad de incidir en las trayectorias de las y los estudiantes. Aprender a leer, a escribir, a buscar información, a evaluarla críticamente, a valorar una obra literaria, a comprender un fenómeno natural o social, a elaborar una argumentación, a disfrutar de la lectura de un texto, son prácticas en las que la biblioteca debe hallarse íntimamente implicada. Del mismo modo, prestar voz para la definición de criterios al seleccionar los materiales que integrarán la colección central -en diálogo con las bibliotecas de aula – (o decidir qué se descartará, qué se preservará), destinar más tiempo a un servicio bibliotecario que a otro, elaborar un listado de sitios web de interés -por área curricular, por tema, por proyecto-, planificar integrando a la comunidad, son cuestiones, entre otras, en la que las y los docentes están también comprometidos.

Es importante reafirmar que la biblioteca escolar no debería promover solamente la lectura lúdica, recreativa, ‘el placer de leer’. Sería quedarse en una posición reduccionista y hedonista de la lectura (Castrillón S. 2012), sino que su misión dentro de la escuela la invoca a implicarse para que los y las lectoras y escritores ejerzan prácticas lectoras con un sentido social y cultural.  Tampoco debe limitarse a brindar datos o información a secas, sino que se espera de ella que se implique en el proceso activo de transferencia social del conocimiento, para salir del reduccionismo que esconde el “acceso a las TIC”, como generador, por sí mismo, de conocimiento social relevante. Es desde estas concepciones que se plantean temas como la formación de lectores literarios, revalorizando el trabajo conjunto con las y los docentes, la formación de lectores en contextos de estudio  porque como sabemos, no se aprende a leer de una vez y para siempre sino que el desafío es, al mismo tiempo, pensar las prácticas de lectura y escritura en el marco de las disciplinas. 

En relación al papel de las y los bibliotecarios escolares en el manejo, puesta en valor y circulación de la información, se incluye aquí un módulo sobre prácticas de lectura y localización de información en internet, conocimiento de motores de búsqueda, selección y evaluación de fuentes, uso de algunas herramientas tecnológicas con fines pedagógicos y, al mismo tiempo, la consideración de cómo las prácticas de lectura y escritura se resignifican y /o cambian en el ecosistema de pantallas. 

Pensando en los posibles corpus presentes en las  bibliotecas así como en gran parte de lo que circula en el mercado de libros para la infancia y la juventud, algunas clases intentan problematizar el tema del mercado editorial argentino y la cuestión de la bibliodiversidad, con la idea de que las y  los destinatarios del diploma puedan contar con más  instrumentos a la hora de elegir qué libros incluir en una compra institucional, brindar herramientas para abordar los libros álbum que están en las escuelas y revisitar desde distintas perspectivas los cuentos populares, maravillosos o de hadas, de presencia  ineludible en casi toda la escolaridad. Y, en estrecha relación con estos aspectos, se invita a volver a pensar la gestión de los acervos, esto es, la gestión de colecciones y sus puntos nodales, en las bibliotecas escolares.

Por último, el recorrido se cierra con un módulo de introducción a la bibliotecología social , fundamental a nuestro criterio, para que sus propuestas e interrogantes lleven a preguntar (nos) qué otra cosa puede ser la bibliotecología y a considerar ese lado social pocas veces explorado desde las disciplinas del libro y la información. Al respecto, recuperamos las palabras de Teresa Colomer refiriéndose a la necesidad de la presencia, en las bibliotecas escolares, de libros  referidos al propio contexto, al entorno cercano, ya que: “continúa siendo aconsejable un cierto grado de alerta de los mediadores en la defensa de la función de estructuración y arraigo cultural ejercida por la escuela, de tal manera que frente a la ‘cultura de aeropuerto y supermercado’ (…) resulta beneficioso que la biblioteca escolar tenga en cuenta la cultura o culturas en las que se inscribe para seleccionar sus fondos”. Esto demanda a la biblioteca escolar que haga efectiva otra de sus dimensiones: que fomente además de su original función pedagógica, una función social y cultural. Desde esta concepción la biblioteca escolar debe considerar a la comunidad en sus proyectoslo que convierte a las y los bibliotecarios en facilitadores del encuentro con el patrimonio cercano, haciendo posible el acceso al conocimiento en sus distintas formas y por distintas vías, convirtiendo a  la biblioteca escolar en referente ineludible de la comunidad en la cual se halla inserta.

Que los cursantes:

-Conozcan y /o profundicen en los conceptos, enfoques y debates actuales en torno a la formación de lectores en la escuela (tanto de textos literarios como de estudio) en articulación con los y las docentes, así como sus implicancias para el trabajo bibliotecológico específico.

-Reflexionen de manera crítica sobre posibles intervenciones en relación al diálogo entre nuevos soportes, nuevas maneras de leer, escribir y estudiar en entornos cambiantes.

-Se apropien de herramientas teóricas y metodológicas que le permitan elaborar y desarrollar proyectos para toda la comunidad educativa, incorporado la dimensión social de la

Bibliotecarios/as escolares, docentes, directivos, especialistas, capacitadores, funcionarios de equipos técnicos de los ministerios, interesados en las temáticas

La modalidad de cursada es a través de plataforma virtual.

– El programa está organizado en 8 módulos.

– Cada módulo se compone de:

  1. a) Una o dos clases videadas (asincrónicas) de aprox. 90 minutos cada una a cargo de la, el o los especialistas. En estas clases se desarrollan los ejes temáticos del módulo. 
  2. b) Una o dos clases sincrónicas de intercambio y consulta con el/los mismos especialistas de aprox 90 minutos. En esta instancia las y los cursantes pueden enviar comentarios, preguntas, inquietudes y responder consignas del docente, todo en tiempo r
  3. c) Cada clase se complementa con lecturas indicadas por cada especialista para profundizar y/o ampliar las temáticas abordadas.
  4. d) Habrá, durante el trayecto del diploma, dos Trabajos Prácticos de carácter integrador, presentados de manera que sea posible que todas y todos los participantes lean los aportes del resto, estableciéndose una instancia de intercambio grupal. Cada tarea se discutirá luego en la instancia de foro y a lo largo de tres semanas. 

Entre las clases las y los cursantes accederán a:

  • Bibliografía recomendada (pueden incluir guía de análisis), así como páginas web de interés, videos u otros recursos que cada especialista considere valioso para el tema en cuestión.
  • Los Power Points que se utilizarán en las clases.
  • La plataforma virtual, que permite la interacción permanente entre cursantes y docentes.

Al finalizar, podrás descargar un certificado de participación otorgado por 12(ntes) y de aprobación por UTN.

El/la cursante aprobará el diploma universitario:

– Si participa y aprueba los dos Trabajos Prácticos antes mencionados y participa de los foros correspondientes. 

– Si no realiza o no aprueba alguno de los dos TP y/o no participa de alguno de los dos foros, deberá elaborar un trabajo final, el cual deberá ser aprobado.

La calificación de los trabajos prácticos y del trabajo final contiene sólo dos categorías: “Aprobado/Desaprobado”.

Los y las cursantes que no participen de los Trabajos Prácticos y /o el trabajo final, es decir, que no aprueben el diploma, podrán recibir, si lo requieren, un certificado de asistencia.

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